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Inventario y ventas

Control de inventario para empresas: cómo hacerlo

· 8 min de lectura · Redacción: Equipo de Compu Mobile Chabas

Aprende prácticas para mejorar el control de inventario, reducir faltantes y contar con información útil para vender y comprar mejor.

Por qué el inventario es dinero detenido

El inventario es capital que aún no se convirtió en venta. Un producto que se queda meses en bodega inmoviliza plata que podría pagar proveedores, mientras que uno que falta cuando el cliente lo pide significa una venta perdida.

Controlar inventario es encontrar el equilibrio entre ambos riesgos. Esto exige datos ordenados, no solo buena memoria del encargado.

Parte por identificar y ordenar los productos

Ningún control funciona si no sabes exactamente qué estás contando. Cada producto necesita un código único, una descripción clara y una unidad de medida definida, ya sea unidad, caja, metro o kilo.

En una ferretería, por ejemplo, el mismo clavo puede venderse suelto por kilo o en caja de cien. Si ambas presentaciones no se relacionan, el sistema nunca reflejará cuánto queda realmente.

  • Un código único por producto y por presentación.
  • Nombres con un formato consistente, por ejemplo tipo, medida y marca.
  • Unidad de compra y unidad de venta con su equivalencia.
  • Ubicación física en la bodega, como pasillo y estante.

Registra cada movimiento cuando ocurre

El stock solo es confiable si cada entrada y salida se anota en el momento. Una recepción de mercadería que se registra al día siguiente genera horas en que el sistema muestra menos de lo que existe.

Define tres tipos de movimiento y quién puede hacerlos: entradas por compra, salidas por venta y ajustes por merma, daño o diferencia de conteo. Los ajustes siempre deben tener un motivo escrito.

Una práctica útil es que quienes registran los movimientos no sean los mismos que aprueban los ajustes. Separar funciones reduce errores y dudas cuando aparece una diferencia.

Haz conteos cíclicos en vez de un conteo anual masivo

Parar el negocio una vez al año para contar todo es costoso y deja mucho tiempo para que los errores se acumulen. Una alternativa es el conteo cíclico, donde se cuenta una parte del catálogo cada semana.

Parte por los productos de mayor valor o mayor movimiento, y compara el conteo con el sistema. Cada diferencia se investiga para encontrar la causa, no solo para corregir el número.

Un conteo bien hecho se hace sin mirar la cantidad del sistema, para no inducir resultados. Idealmente lo realiza alguien distinto de quien maneja la bodega a diario.

  • Clasifica productos en A, B y C según su valor de venta anual.
  • Cuenta los A con más frecuencia, por ejemplo cada mes.
  • Cuenta los C una o dos veces al año.
  • Registra la causa de cada diferencia: robo, error de despacho, daño o digitación.

Fórmulas para saber cuánto comprar

La rotación de inventario indica cuántas veces se renueva el stock en un período. Rotación = costo de lo vendido del período / inventario promedio. Si una distribuidora vendió, a costo, 60 millones en el año y su inventario promedio fue de 15 millones, rota 4 veces al año, es decir, cada 90 días aproximadamente.

El stock de seguridad cubre variaciones de demanda y atrasos del proveedor. Una forma simple es: stock de seguridad = (venta diaria máxima x plazo máximo de entrega) - (venta diaria promedio x plazo promedio). El punto de reorden sería: venta diaria promedio x plazo de entrega + stock de seguridad.

Un ejemplo numérico paso a paso

Un taller vende en promedio 4 filtros de aceite al día, con un máximo de 6. El proveedor entrega en 3 días normalmente, pero a veces tarda 5. El stock de seguridad sería (6 x 5) - (4 x 3) = 18 unidades.

El punto de reorden será 4 x 3 + 18 = 30 unidades: cuando el stock baje de 30, corresponde pedir. Son cifras de ejemplo, y cada negocio debe calcularlas con su historial real y revisarlas cuando cambie su demanda.

Cómo tratar mermas, devoluciones y productos dañados

Las mermas son inevitables en muchos rubros, pero deben medirse. Si un comercio de alimentos pierde productos por vencimiento, registrar cada baja con su motivo permite ver si el problema está en comprar de más o en rotar mal.

Las devoluciones de clientes y a proveedores también deben generar movimientos propios. Un producto devuelto no siempre vuelve a estar disponible para la venta, y conviene separarlo en una ubicación de revisión.

Un indicador simple es el porcentaje de merma: unidades dadas de baja en el período dividido por unidades compradas, multiplicado por 100. Seguirlo mes a mes muestra tendencias que un conteo anual no revelaría.

  • Registra cada baja con motivo: vencimiento, daño, robo o error.
  • Separa físicamente los productos en revisión.
  • Define quién autoriza las bajas y a partir de qué monto.
  • Revisa el porcentaje de merma por categoría.

Errores comunes que descuadran el inventario

La mayoría de las diferencias no vienen de robos sino de procesos informales. Devoluciones que no se registran, regalos o muestras sin documento y mercadería que se despacha antes de facturarse alteran el stock sin dejar rastro.

También es habitual dejar sin atender los productos obsoletos o de baja rotación, que ocupan espacio y capital durante años porque nadie revisa qué no se mueve.

  • Entregar productos sin documento de venta o guía de despacho.
  • No registrar devoluciones ni cambios.
  • Permitir que cualquier usuario haga ajustes de stock.
  • Comprar solo por intuición, sin mirar ventas históricas.
  • No revisar productos sin movimiento en los últimos meses.

Checklist para ordenar tu inventario este mes

No necesitas resolverlo todo de una vez. Un plan de cuatro semanas, con un paso concreto cada una, suele ser más efectivo que un proyecto grande que nunca termina.

Si tu volumen ya hace difícil llevar esto en planillas, un sistema administrativo con módulo de inventario ayuda a automatizar los registros y alertas, pero el orden de los procesos debe ir primero.

  • Semana 1: depura el catálogo y asigna códigos únicos.
  • Semana 2: define quién registra entradas, salidas y ajustes.
  • Semana 3: haz un primer conteo de los productos de mayor valor.
  • Semana 4: calcula rotación y punto de reorden de tus 20 productos principales.
  • Cada mes: revisa diferencias, productos sin movimiento y faltantes.

Cómo aplicar esta idea

  1. Define una unidad de medida y un responsable para cada familia de productos.
  2. Registra entradas, salidas, devoluciones y ajustes con la misma disciplina.
  3. Programa conteos periódicos y compara el resultado físico con el registro del sistema.

Contenido educativo elaborado por el equipo de Compu Mobile Chabas. Las decisiones contables, legales o tecnológicas deben adaptarse a la situación concreta de cada empresa.